- Sevilla obtiene 5 millones de euros de fondos europeos para un proyecto innovador de bioclimatización de la Cartuja -

El Ayuntamiento, a través de Emasesa y la Gerencia de Urbanismo, la Universidad de Sevilla, el PCT, el CSIC y la Fundación Innovarcilla colaboran en este proyecto.

Se trata de utilizar las aguas del subsuelo para generar microclimas urbanos en el entorno de la calle Marie Curie como experiencia para combatir el cambio climático

El Ayuntamiento de Sevilla, la Universidad de Sevilla, el Parque Científico y Tecnológico, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Emasesa y la Fundación Innovarcilla han logrado hoy acceder a una financiación europea de 5 millones de euros para un proyecto conjunto de transformación urbana y de bioclimatización de la Cartuja. La iniciativa pretende recuperar el espíritu de los trabajos de acondicionamiento climático que se desarrollaron para la Expo 92 pero introduciendo nuevas tecnologías, materiales y herramientas de diseño. Así, CartujaQanat propone utilizar el agua del subsuelo con el fin de generar nuevos microclimas urbanos que ayuden a combatir las consecuencias del cambio climático. La iniciativa, diseñada a modo de laboratorio urbano, regenerará por completo a modo de plaza pública la calle Marie Curie.

“Hemos conseguido impulsar un proyecto transformador de la Cartuja con un modelo de colaboración entre administraciones y el sector privado que nos va a permitir aplicar técnicas innovadoras y de desarrollo sostenible en nuestro gran espacio de referencia empresarial y económica como es el Parque Científico y Tecnológico de Cartuja”, ha explicado el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, quien ha asistido a Bruselas al acto de aprobación de este proyecto por parte de la Dirección General de Innovación de la Comisión Europea dentro del programa de apoyo a las iniciativas más innovadoras de Europa, entre las que han sido seleccionados dos proyectos. El diseño cuenta con la participación del Ayuntamiento de Sevilla (a través de la Gerencia de Urbanismo y Emasesa); la Universidad de Sevilla, el CSIC, el Parque Científico y Tecnológico Cartuja y la Fundación Innovaser.

El proceso de CartujaQanat, que se repetirá diariamente, comienza cada noche con la extracción de aguas subterráneas. El objetivo es aprovechar la baja temperatura a la que se conservan bajo tierra para usarla como agente enfriador. El agua pasa a almacenarse en un Qanat, una acequia construida bajo la superficie para este proyecto. Allí, se mezcla con el aire para conseguir reducir la temperatura de éste. Posteriormente, con la salida del sol y la llegada de las horas más intensas de calor, ese aire volverá a la superficie para suavizar la temperatura del entorno habilitado en la calle.

De forma paralela, los investigadores también proponen trasladar el agua extraída del subsuelo a la superficie y, mediante fuentes y otras estructuras hidráulicas, usarla directamente para refrescar el ambiente en el nuevo espacio urbano creado dentro del proyecto CartujaQanat y hacerlo vivible durante las horas de la larga temporada cálida que presenta el clima de Sevilla, acrecentadas como consecuencia   del cambio climático.

Durante la celebración de la Expo 92 se implantaron en el entorno de la Isla de la Cartuja diversas estrategias de control climático en el espacio público encaminadas a suavizar el efecto de las altas temperaturas. Muchas de ellas, desarrolladas en aquel momento por investigadores de la Universidad de Sevilla, fueron objeto de reconocimiento internacional por su aportación al diseño bioclimático. Sin embargo, desaparecieron tras la finalización del evento. Ahora, con el proyecto CartujaQanat se pretenden reactivar aquellas ideas e implementar nuevas propuestas para fomentar el uso de la calle como dinamizador social.

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